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hiperbóreo, hiperbórea

  1. adjetivo De las zonas árticas o muy septentrionales.»vegetación hiperbórea». La palabra hiperbóreo (región muy al norte) viene del griego ὑπερβόρεος (hyperboreos) y está compuesta por el prefijo ὑπερ- (hyper- = sobre, encima) y el nombre del viento del norte (Bóreas); en griego Βορέας es el viento del norte o ‘devorador’, era el dios del frío viento del norte que traía el invierno y Aquilo en la mitología romana.

Según la mitología griega, Hiperbórea era una región situada en las tierras septentrionales. La palabra septentrional designa todo lo situado al norte o lo relativo al norte, procede de septentrio, septentrionis, que usado en plural, septentriones, empleaban los romanos tanto para designar a la Osa Mayor, como a la Osa Menor, que contiene la estrella polar. Eran esas tierras aparentemente aún desconocidas y estaban al norte de Tracia, área del pasado que contiene hoy diferentes países, por lo que se denomina en búlgaro Тракия, Trakija; en griego Θράκη, Thráki y en turco Trakya) es una región histórica-geográfica del sureste de Europa, en la península de los Balcanes, al norte del mar Egeo.

Su nombre deriva precisamente de que se creía que el dios-viento Bóreas habitaba en Tracia, y los hiperbóreos, sus hijos, lo harían más al norte de este reino, en el país de Hiperbórea. Era un mundo sobre el cual cayó la ira de los dioses, cuando existía tan solo un continente, un reino que era una isla donde Bóreas y una ninfa dieron vida a su estirpe inmortal con poderes semejantes a los dioses. Tenían vidas eternas y plenas. El sol solo se ponía una vez al año y que conservaban el secreto de las estrellas, ahora bajo los desiertos blancos se esconden las ruinas del reino.

Pitágoras decía que descendía de los hiperbóreos, Sileno en una de sus fábulas describe que fue el primer reino que fue visitado por los extraterrestres es una de las tierras incógnitas de griegos y romanos. El historiador siciliano Hecateo de Abdera siglo IV-III a.C. recopiló en una obra perdida, parece ser muchas de las historias conservadas hasta su momento según citó Plinio el viejo, este fue contemporáneo a Alejandro Magno y Ptolomeo, algunas cosas han llegado y otras no.

Teopompo escribió una leyenda de que no pudieron ser conquistados porque eran fuertes, bellos y estaban bendecidos.

Herodóto, considerado padre de la historia, hace referencia a otros escritores que ya hacen mención a este reino, y en su obra Epígonos, nos habla de un personaje oscuro y chamánico seguidor de Apolo, denominado Aristeas de Proconeso que parece ser menciona Herodóto que intentó llegar hasta ese territorio y queda reflejado en su obra Arismaspeas. Este viajero se encuentra con otro reino que le habla de los hiperbóreos como un lugar donde residía una raza privilegiada en la zona del macizo de Altai, la cordillera de Asia central, que ocupa territorios de Rusia, China, Mongolia y Kazajistán y dónde nacen los ríos Irtysh, Obi y Yeniséi.

¿Qué tendrá que ver con el fenómeno de la aurora boreal o Aurora polar?

En el hemisferio sur es conocida como aurora austral y en el hemisferio norte como aurora boreal es un evento recurrente que se ocasiona cuando las partículas cargadas por el Sol chocan contra la atmósfera de la Tierra y nuestro campo magnético las dirige hacia los polos, en forma de ondas de luminiscencia de tonos verdosos con un ruido que parece una radio desintonizada.

Cuando las mencionadas partículas alcanzan el escudo magnético de la Tierra, son atraídas hacia esa zona alrededor del Polo Norte, conocida como el óvalo o cinturón de las auroras y se presenta en el cielo nocturno formas electromagnéticas que pueden apreciarse con total claridad. Este evento puede verse a  La aurora puede verse sobre todo a lo largo de la franja que une la parte central de Alaska, Canadá, el extremo más al sur de Groenlandia, Islandia y la parte norte de Escandinavia, tierras más allá del Norte para los griegos.

Hay cierta conexión con el nombre pero no con la mitología, a pesar de que ya el explorador griego Piteas (350 AC), hace mención ellas en relatos perdidos, pero recogidos por otros autores. También Séneca (4 AC – 65 DC) escribe acerca de la Aurora Boreal en su libro Naturales quaestiones, según sus investigaciones de narraciones y testimonios de otros pensadores griegos y romanos.

Para los vikingos, la aurora boreal era producida por los reflejos sobre las armaduras de las valkirias